El mundo es como un gran montón de mierda. Todo está controlado por mafiosos, corruptos y ladrones, que no piensan más que en su propio beneficio. Pero cada uno de nosotros tiene un poder. El poder de la palabra. No nos quedemos callados como si fuésemos ganado. Alcemos nuestra voz, gritémosle a todos esos hijos de puta de ahí fuera, que nuestra vida no la van a conseguir manipular.
No hay comentarios:
Publicar un comentario