viernes, 29 de abril de 2011

Inocencia.

Echo de menos esa sensación cuando eres pequeña y no temes a nada, solo a fantasmas y monstruos escondidos bajo la cama.
Esa felicidad en Navidad, cuando los "Reyes Magos" visitan tu casa y dejan un regalo en los zapatos o bajo el árbol.
Esa inocencia, dulce inocencia.

La buscada suerte, la encontrada tristeza.

Algún día espero encontrar a la Sra. Suerte. Le miraré a los ojos fijamente, y le obligaré a confesar por qué nunca se cruza en mi camino.

Menos las heridas.

Y todo pasa, todo menos las heridas. Cicatrizan, es cierto, pero siguen  presentes en tu vida.

Y dentro de nada mi cumpleaños. Todo el mundo pregunta que qué quiero que me regalen. En realidad, el único que puede de verdad hacerme un regalo, es él. Con una simple mirada, una sonrisa... haría que este fuese el mejor cumpleaños de mi vida.

Él.♥

Sí, le amo. Su felicidad ante todo. Ante la mia propia.
¿Qué decir sobre él? Es la mejor persona que he conocido. Es atento, amable, cariñoso, dulce, inteligente, siempre está ahi cuando lo necesitas, es sensible cuando debe serlo...en definitiva, es único. Y espero que al menos ella sepa apreciarlo como se merece.

Ellas♥

Sí, la amistad está para curar las heridas que proboca el amor.
Gracias a ellas, que ponen una sonrisa en mis labios día a día.
Os quiero :)

Adiós, felicidad.

Y todas las razones que tenía de vivir se esfumaron. En una nube de oscuridad y miedo, de dudas, de dolor... todo se fue a la mierda.
Hola, oscuridad. Adiós, felicidad.

sábado, 2 de abril de 2011

Oscuridad.

Puta oscuridad. Ya vuelve a invadirlo todo. Y vuelve para quedarse.
Justo cuando parecía que el sol había vuelto a brillar, justo en el momento de mayor felicidad, caes a un avismo sin fondo, y caes, y caes...no termina nunca.